martes, 1 de septiembre de 2009

My Little Prince




Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré ...agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios...